Las puertas automáticas de cristal son los elementos para regular el acceso más indicados en los lugares de elevado tránsito de personas. Se trata de soluciones de cerramientos que acumulan numerosas ventajas que, a continuación, vamos a explicar en detalle. En primer lugar, tenemos que destacar su velocidad de apertura. Permiten el paso de forma casi instantánea, en cuanto el sensor detecta la presencia de una persona en el perímetro establecido.

Su funcionamiento es sumamente eficaz gracias al motor con electrofreno que incorpora. Además, otro a punto a favor de este mecanismo es que no produce ruido alguno. Si por cualquier circunstancia se cortara el suministro de energía o las baterías se encontrasen descargadas, el electrofreno se desconectaría de modo automático. La tecnología mediante la cual funcionan estas puertas cuenta con un dispositivo para seleccionar la apertura total o parcial, en función de la intensidad del paso de personas que haya en cada momento.

Cuando el tránsito sea moderado, es recomendable ajustar la apertura parcial. Por el contrario, si es intenso, se debe fijar la total. Esta posibilidad de regular el movimiento de las puertas automáticas de cristal permite optimizar los recursos energéticos en las instalaciones que dispongan de sistemas de climatización, ya que se conserva la temperatura que haya en el interior. Para mayor comodidad de los usuarios, estas puertas permiten programar estas opciones, de modo que no tengan que estar pendientes de la cantidad de personas que entran o salen del emplazamiento en las diferentes horas del día.

Este tipo de puertas es totalmente seguro. Si éstas encuentran un obstáculo en su itinerario, se paran de inmediato para evitar accidentes. Otra de las ventajas que destacamos desde Alullan es que cuentan con un sistema de apertura de emergencia. Si falla el suministro eléctrico, el motor dispone de una batería que funciona durante 15 ciclos, aproximadamente, según el peso y las medidas de la puerta.  Si se da la coyuntura de que la batería se quedase descargada, la puerta quedaría semiabierta y desbloqueada, con lo que podía abrirse o cerrarse de forma manual.

Las puertas automáticas de cristal pueden tener apertura central (con dos hojas) o lateral. Una ventaja adicional es que están controladas por un microprocesador, que compensa el peso y la resistencia al deslizamiento, con lo que se garantiza una actividad estable y muy eficaz.

0/5 (0 Reviews)