Si habéis instalado puertas automáticas en el garaje de vuestra vivienda o de cristal en vuestro negocio, también debéis preocuparos por su mantenimiento, ya no solo para evitar averías o accidentes, sino también porque la ley obliga a ello.

En las siguientes líneas encontréis 5 consejos para llevar a cabo un adecuado mantenimiento de vuestra puerta automática.

 

El mantenimiento de puertas automáticas

 

Cualquier elemento mecánico, automatizado y que lleve un motor, debería someterse a un mantenimiento periódico, para asegurarnos de alargar su vida útil y, sobre todo, evitar gastarnos más dinero del deseado en reparaciones. Esto también se aplica a las puertas automáticas.

Pero aparte de estas razones, la legislación española obliga a llevar a cabo un correcto mantenimiento de las puertas automáticas, tanto a empresas como a particulares, especialmente, para evitar accidentes. Recordemos que estas puertas son un elemento muy pesado y que un mal funcionamiento podría tener consecuencias graves.

Aparte de cumplir con la normativa de mantenimiento que exige la ley, cuidar de nuestras puertas automáticas nos ayudará a evitar averías, a alargar la vida útil de los automatismos y, sobre todo, a ahorrarnos dinero en reparaciones.

Por ello, a continuación os dejamos 5 consejos de mantenimiento.

 

1.- Una correcta limpieza

 

Es quizás el consejo más básico para llevar a cabo el mantenimiento de la puerta automática, pero no por ello menos importante. Muchas veces, este tipo de puertas se encuentra en el exterior y con el paso de los días y las semanas, va acumulando suciedad en forma de polvo, hojas, insectos o incluso barro.

La suciedad acumulada puede ralentizar la velocidad de la puerta y hacer que el motor sufra más de los adecuado. Así que dedicar un día o dos a la semana a limpiar elementos como el riel de la puerta, ayudará a mantener el motor en buenas condiciones.

 

2.- Lubrica la puerta y el resto de elementos y vigila los muelles

 

Los elementos que conforman tu puerta automática se desgastan por el uso y, sobre todo, por el roce; el motor, los muelles, los automatismo y los engranajes están sometidos a un roce que en la mayoría de los casos será diario, por ello es fundamental que los mantengas debidamente lubricados.

Utilizar un aceite lubricante adecuado, te asegurará que los elementos de tu puerta mecánica se desgastan a una menor velocidad y, por tanto, la necesidad de reponerlos por piezas nuevas cada poco tiempo disminuye.

En caso de que no sepas qué aceite lubricante es el más adecuado para tu modelo de puerta, pregunta a tu proveedor para que te aconseje.

En cuanto a los muelles, aparte de lubricarlos como el resto de elementos, también debéis comprobar su tensión, para evitar roturas por desgaste.

 

3.- Cuidado con los bichos y otros animales pequeños

 

Ya mencionamos a los insectos antes, pero volvemos hacerlo porque el motor genera calor y eso los atrae, tanto a ellos como a pequeños animales, como ratones o lagartijas. Esto ocurre especialmente en puertas automáticas exteriores, como las de tipo corredera. Para aseguraros de que no entran en el cuadro del motor, debéis sellar cualquier pequeño orificio que pueda servirles de entrada.

Si se introducen insectos o animales pequeños en el motor, podrían ocasionarle daños importantes.

 

4.- Revisa la placa eléctrica con frecuencia

 

La placa eléctrica es uno de los elementos más sensibles y delicados de vuestra puerta automática y es recomendable revisar que los relés no estén quemados por el uso. Evidentemente, si tenéis conocimientos de electrónica, podréis revisar otros componentes, pero es recomendable que si detectáis algún daño, contactéis con nosotros para un correcto mantenimiento.

Importante, no reviséis la placa con el motor conectado a la red eléctrica.

 

5.- Revisad los paneles de las puertas seccionales

 

Las puertas automáticas seccionales suelen sufrir golpes y abolladuras que pueden entorpecer el funcionamiento de la puerta. Por ello, si tenéis instalada una de estas puertas, es recomendable que reviséis los paneles cada cierto o tiempo o cuando creáis que habéis podido rozarla. En caso de que encontréis un desperfecto de este tipo, deberéis cambiar el panel dañado por uno nuevo.

 

Bonus.- No uséis la puerta automática como acceso peatonal

 

Parece de sentido común, pero lo cierto es que no es poca la gente que utiliza la puerta automática de su garaje o vivienda como puerta peatonal, porque es más cómodo y rápido darle al botón, que desplazarse los escasos metros hasta dicha puerta.

Usar la puerta automática de esta manera no es darle el uso para el que está destinada y lo único que hacéis es forzar el motor más veces de las necesarias, además de provocar con el tiempo un desgaste mayor de todos los elementos de la puerta.

Siguiendo estos 5 consejos podréis alargar la vida útil de vuestra puerta automática y realizar menos reparaciones durante ese tiempo

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